sábado, 1 de septiembre de 2012

Desafío USDCD - Días 10 y 11.- ¿Qué libro elegirías para hacerlo película? / Escena más triste

Este es el Post Desafío USDCD número 10 y 11 (ASOUE Challenge), y responderé a las preguntas:

¿Qué libro elegirías para hacerlo película?

Aunque “La Pendiente Resbaladiza”, “La Cueva Oscura” y “El Penúltimo Peligro” serían todo un reto para convertirlos en películas, elijo a “La Villa Vil”. A diferencia de los nombrados, “La Villa Vil” es un libro fantástico, probablemente no con los específicos y grandiosos escenarios de las Montañas Mortmain, el submarino del Capitán Widdershins o el Hotel Denouement, pero si que contiene una de mis escenas favoritas de todos los libros: la persecución de V.F.D. a los huérfanos Baudelaire.

¿Qué me gustaría ver de esto?

Primero que nada, sería todo un reto crear las maravillosas escenas de los cuervos, aunque con la tecnología digital de hoy en día probablemente sería pan comido.
La casa-globo autosuficiente de Héctor y su granero secreto, donde guarda los libros, artefactos, y cosas para morder prohibidas.
La recreación de la Villa de la Fabulosa Desbandada.
A Jacques Snicket en carne y hueso, llorando por su vida y hablando con los huérfanos Baudelaire.
La escena en la que los niños son inculpados del asesinato del “Conde Olaf” por el detective Dupin y la agente Luciana.
La parte en la que utilizan el pan y agua para romper los muros de su celda y escapar de prisión.
La liberación de los Trillizos Quagmire de la fuente.
Lo mejor de lo mejor, la gran persecución, en donde los Baudelaire y los Quagmire corren por sus vidas, tratando de alejarse de V.F.D., intentando subir a la casa-globo autosuficiente.
Ver a la agente Luciana tirarles arpones a los huérfanos.
La separación definitiva de los huérfanos Baudelaire y los Trillizos Quagmire.
El enfrentamiento final de los huérfanos y el Conde Olaf, y la huida de éste en motocicleta con Esmé Miseria.
Ver a Sunny caminar por primera vez.
Ver a los huérfanos Baudelaire caminando por la llanura, tomando las riendas de su vida por primera vez.

Sería toda una película para estremecerse, ¿no les parece? (Especialmente el asesinato del “Conde Olaf”, ultra divertido)

Escena más triste
La que considero más importante, es la escena de la muerte de Dewey Denouement. Después de una plática intensa acerca del Azucarero, de Beatrice, de que el bien triunfaría sobre el mal, y de Carmelita Polainas insistiéndole al Conde Olaf que le enseñara a escupir como pirata, la vida de Dewey corre peligro, amenazada por los arpones que sostiene en sus garras el conde. Como saben esta escena es dramática, y a pesar del noble intento de los huérfanos Baudelaire para detener un asesinato, tratando de convencer al Conde Olaf de que no era su destino ser malvado, la terrible y desafortunada realidad los vence, haciendo que el conde suelte el arpón sobre las manos de los huérfanos, disparándose e impactando a Dewey. Es la más triste ya que los niños se dan cuenta de que el bien no siempre triunfa sobre el mal (aunque claramente esto siempre lo han sabido), de que las buenas intenciones no siempre son suficientes, y que aunque a veces parezca que podremos tener el control de la situación, en cualquier momento todo se ´puede salir de control. Esto también contribuye al hecho de que no todas las personas son buenas y malas, sino una combinación, en donde personas nobles pueden cometer actos perversos y viceversa.


—¿Qué otra cosa podría hacer? —preguntó el villano tranquilamente y los niños casi no podían creer lo que acababan de oír.
—Entréganos el arma —dijo Violet—. No es tu destino cometer este acto de maldad.
—Entréganos el arma —dijo Klaus—. No es tu destino ser una persona malvada.
—La Forza del Destino —dijo Sunny, y después nadie dijo una palabra más. Había tanto silencio en el vestíbulo que los Baudelaire podían escuchar el respirar de Olaf mientras se preparaba para gritar la palabra “diez”.
Pero entonces, en un instante, escucharon otro sonido, específicamente una tos muy fuerte, y en un momento todo cambio y así es como funcionan las cosas en este mundo perverso (…)Pero en este instante, en el enorme vestíbulo del hotel, los huérfanos Baudelaire oyeron una tos, tan fuerte que se les hizo familiar, y en ese preciso instante el Conde Olaf volteó la mirada para ver a la persona que iba entrando al vestíbulo, y rápidamente soltó el arpón dejándolo caer en las manos de los Baudelaire cuando vio una figura vestida con una pijamas que tenía dibujos estampados en forma de dinero alrededor y una expresión desconcertante en su rostro. En ese instante, los tres niños sostuvieron el arma, sintiendo el cargante y oscuro peso sobre sus manos, y en ese instante el arma se resbaló de sus manos, y al caer al verde suelo de madera hizo un ruido estrepitoso y en ese instante oyeron el ¡clic!, del gatillo rojo y en ese instante el penúltimo anzuelo fue disparado con un ¡swoosh!, el cual salió volando a través del enorme salón abovedado, interceptando a alguien con un golpe fatal, una palabra que aquí significa “matando a una personas del vestíbulo””.

“Pero fue Dewey Denouement el que dio el grito más fuerte de todos, más fuerte que los ¡Mal! que se oyeron en el hotel cuando en el reloj dieron las dos. ¡Mal! ¡Mal! El reloj hizo un estruendo, pero lo único que los Baudelaire oyeron fue el dolor de Dewey, un grito ahogado, mientras se tambaleaba retrocediendo fuera de vestíbulo, una mano en su pecho y la otra agarrando la soga al final del anzuelo, que sobresalía de su cuerpo de una manera extraña, como una pajilla, o el reflejo de una de los brazos flacuchos de Dewey.
—¡Dewey! —gritó Violet.
—¡Dewey! —gritó Klaus.
—¡Denouement! —gritó Sunny, pero el sub-sub-bibliotecario no respondió, y en silencio salió tambaleante del hotel. Por un momento, los niños quedaron tan sorprendidos que no pudieron moverse mientras lo observaban desaparecer a través de la nube de vapor que emanaba del conducto de la lavandería, pero inmediatamente corrieron hacia él y mientras se apresuraban bajando las escaleras oyeron un ¡esplach! que venía de la orilla del estanque. Para cuando los Baudelaire lo alcanzaron, él ya comenzaba a hundirse, su cuerpo tembloroso formaba ondas en el agua”.

“—Estarás bien —dijo Violet llorando—. Vamos a sacarte del agua.
Dewey negó con la cabeza, y después les dirigió una dolorosa mirada a los niños, como si estuviera intentando hablar pero sin poder encontrar las palabras.
—Vivirás —dijo Klaus, aunque él sabía, por haber leído sobre terribles eventos y por sus propios terribles eventos, que esto simplemente no era cierto.
Dewey negó de nuevo. Para entonces, solamente su cabeza y sus dos temblorosas manos se encontraban en la superficie del agua. Los niños no pudieron ver su cuerpo, o el anzuelo, lo cual agradecieron pensando que pudo haber sido peor.
—Nosotros fallarte —dijo Sunny.
Dewey negó con la cabeza una vez más, esta vez con mucha fuerza en violento desacuerdo. Abrió la boca alzando una de sus manos, que apuntaba más allá de las espaldas de los Baudelaire, hacia el cielo oscuro, mientras él luchaba por pronunciar la única palabra que deseaba decir.
—Kit —suspiró finalmente, y después, resbalándose de las manos de los niños, desapareció en las turbias aguas y los huérfanos Baudelaire lloraron a solas por todo lo que fue peor para ellos y por las cosas que ocurren en este mundo perverso”.
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2 comentarios:

  1. Justo estoy a punto de empezar a leer la villa vil C:

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  2. creo que una buena escena de pelicula es la parte en la que los baudelaire y el conde olaf descienden del incendiado hotel denouement desde la azotea con la barca de carmelita

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