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viernes, 14 de septiembre de 2012

Desafío USDCD - Días 14 y 15.- Snicket Favorito / ¿Quién prefieres que se quede con Olaf, Esmé o Kit?

Este es el Post Desafío USDCD número 14 y 15 (ASOUE Challenge), y responderé a las preguntas:

¿Cuál es tu Snicket Favorito?

(Posible Spoiler). J. K, y L. son unos grandes personajes, y aunque le tengo un aprecio personal a J., creo que mi Snicket Favorito, al menos como personaje, es Kit Snicket.

Hay tanto que no sabemos de Kit, como su comida favorita, cuál es su historia en V.F.D. o por qué es tan pesimista acerca de que se logre triunfar sobre el mal y la perfidia del mundo. Kit Snicket hace su primera aparición en La Cueva Oscura, en el decimotercer capítulo, en los últimos párrafos, presentándose a los Baudelaire y llevándoselos en su taxi hacia una nueva aventura que continua en El Penúltimo Peligro. Lo que me gusta de Kit es que es el único de los tres hermanos que se podría decir conoció y ayudó a los huérfanos Baudelaire en sus catastróficas desdichas. Posiblemente Jaques también lo hubiera hecho, pero murió a manos del Detective Dupin. Kit intentó que la última misión de salvar el último lugar seguro y de llevar a los malvados ante la justicia tuviera éxito, sin embargo, la infiltración de dos terribles villanos en el tribunal supremo, y la quema del Hotel Denouement como señal para que los voluntarios no se acercaran hizo fracasar su plan. Y aunque este plan fracasó, siguió adelante, llegando hasta el capitán Widdershins, intentado rescatar a los trillizos Quagmire, quienes lamentablemente terminaron estrellándose contra el Queequeg, haciendo naufragar a todos. Kit construyó un Vaporetto Fácil de Detritos con libros, por desgracia los demás náufragos no alcanzaron a subir y fueron absorbidos por la gran incógnita. Por último, y no menos importante, Kit es infectada con el Medusoid Mycelium, lo que la lleva a una muerte lenta y dolorosa, dejando a su pequeña hija huérfana en la perfidia del mundo y haciendo que Lemony Snicket se quede sin hermanos, y presumiblemente sin familia.

“—¿Quién es usted? —preguntó Violet finalmente.
La mujer parpadeó y se volvió hacia los niños dándoles nuevamente una ligera sonrisa, como si hubiera estado esperando a los Baudelaire todo este tiempo para responder a su pregunta.
—Soy Kit Snicket —dijo ella, y los huérfanos Baudelaire subieron al taxi, volviendo las tornas de sus vidas y rompiendo su desafortunado ciclo por primera vez”.

“—Si —Kit consintió con un suspiro—. El cisma. V.F.D. fue una vez un grupo unido de voluntarios, que intentaban extinguir incendios… ambos literalmente y en sentido figurado. Pero ahora hay dos grupos de implacables enemigos. Algunos de nosotros continuamos extinguiendo incendios, pero otros han tomado caminos de menos nobleza”.

“—El Conde Olaf es uno de nuestros enemigos —Kit consintió, esforzándose por verlos a través del espejo retrovisor y frunciendo el ceño—, pero hay muchos, muchos más que son igual de malvados, o quizás mucho peores”.

“—Estoy angustiada —dijo Kit, usando una palabra que aquí significa “triste y disgustada”. Abrió la puerta del taxi y suspiró una vez más—. Esa es mi condición. Estoy angustiada, y estoy embarazada”.

“—Por lo que me han dicho —dijo Kit—. Yo tenía cuatro años cuando todo cambio. Nuestra organización se destrozó, y fue como sí el mundo se hubiese destruido también, y cada lugar seguro fue desapareciendo uno por uno. Había un laboratorio científico, pero el voluntario que poseía ese lugar fue asesinado. Existía una enorme caverna, pero el grupo de traidores de agentes inmobiliarios reclamaron el lugar. Y también había un cuartel general muy arriba en las Montañas Mortmain, pero…
—Fue destruido —dijo Klaus en voz baja—. Estuvimos allí poco después del incendio”.
“—Si, Jacques era mi hermano. Debido al cisma, hace muchos años que no veo a ninguno de mis hermanos, y hace poco que me entere de su muerte”.

“—¿Quién nos vio? —preguntó Klaus.
—Quigley Quagmire, por supuesto —dijo ella—. Él los encontró en las Montañas Mortmain, y después se las arregló para contactarme cuando se separaron. Luego él y yo nos reunimos en un emporio de batas de baño abandonado y nos disfrazamos de maniquís mientras averiguábamos que hacer. Finalmente, decidimos enviar un Voluntario Fáctico Despacho al submarino del Capitán Widdershins explicando los hechos”.

“—¿Pero dónde está Quigley? —preguntó Violet.
Kit suspiró, y tomó un sorbo de su café.
—Él estaba muy ansioso por verlos —dijo ella—, pero recibió un mensaje de sus hermanos.
—¡Duncan e Isadora! —Klaus gritó—. No los hemos visto durante un buen tiempo. ¿Se encuentran a salvo?
—Eso espero —respondió Kit—. El mensaje que enviaron estaba incompleto, pero se escuchaba como si estuviesen siendo atacados en el aire mientras volaban sobre el mar. Quigley fue inmediatamente a ayudarlos en un helicóptero que robamos de un botánico que se encontraba cerca. Sí todo sale bien, verán a los tres trillizos Quagmire el jueves. Eso pasará, al menos de que ustedes cancelen la reunión”.

“—¿No vendrás con nosotros? —preguntó Klaus.
—Me temo que no —dijo Kit—. Tengo otras tareas por hacer. Mientras Quigley intenta resolver la situación en el cielo, yo intentaré resolver la situación en el mar, y ustedes tendrán que resolver la situación aquí en la tierra”.

“—¿Por qué lloras? —preguntó Violet—. ¿Por qué estás tan angustiada?
—Porque no todo saldrá bien —finalmente dijo Kit—. Ustedes ya deben saberlo, Baudelaires. Estos son días oscuros, tan oscuros como un cuervo que vuela a través de una noche sombría. Nuestras tareas son nobles, pero dudo que ganemos. Sospecho que antes del Jueves, veré su señal y sabré que todas nuestras esperanzas desaparecerán en el humo”.

“—Creo que este lugar ha cambiado desde que tu asociado estuvo aquí —dijo Klaus.
—Probablemente sea cierto —dijo Kit pensativamente—. Jueves dijo que la colonia había sufrido un cisma, al igual que le pasó a V.F.D.
—¿Otro cisma? —preguntó Violet.
—Incontables cismas han dividido el mundo a lo largo de los años —replicó Kit en la oscuridad—. ¿Creéis que la historia de V.F.D. es la única historia en el mundo? Pero no hablemos del pasado, Baudelaires”.

“—Espero ser la mitad de buena madre de lo que era la tuya, Violet —dijo.
—Lo serás —dijo Klaus.
—No lo sé —dijo Kit—. Se supone que iba a ayudaros, niños, ese día en el que finalmente alcanzasteis Playa Salada. Nada deseaba más que llevaros en mi taxi a algún lugar seguro. En vez de eso, os lancé a un mundo de perfidia en el Hotel Denouement. Y nada deseaba más que reuniros con vuestros amigos los Quagmire. En vez de eso, los dejé atrás.
(…)
—Os he fallado —dijo Kit con tristeza, y tosió—. Quigley consiguió alcanzar la casa móvil autosuficiente, tal y como yo esperaba que hiciera, y ayudó a sus hermanos y a Héctor a capturar a las traicioneras águilas en una red enorme, mientras yo me encontraba con el Capitán Widdershins y sus hijos adoptivos.
(…)
—El capitán había perdonado los fallos de aquellos a quienes había amado —dijo Kit—, tal y como yo espero que perdonéis los míos, Baudelaires. Intentamos desesperadamente reparar el Queequeg y alcanzar a los Quagmire mientras continuaba su batalla aérea, y llegamos justo a tiempo de ver los globos estallar bajo los crueles picos de las águilas que se escapaban. Cayeron en la superficie del mar, y chocaron con el Queequeg. En unos momentos éramos todos náufragos, manteniéndonos a flote en medio de los restos que sobrevivieron al naufragio —se mantuvo en silencio por un instante—. Fiona está tan desesperada por alcanzarte, Klaus —dijo—. Quería que tú también la perdonaras.
(…)
Un Vaporetto Fácil de Detritos es un modo de salvarte a ti mismo y a tus cosas favoritas al mismo tiempo. Reuní todos los libros al alcance que me habían gustado, tirando los aburridos al mar, pero todos los demás quisieron probar suerte con lo muy desconocido. Le supliqué a los otros que subieran a bordo cuando el signo de interrogación se estaba acercando, pero sólo Ink consiguió alcanzarme. Los otros... —su voz se apagó, y por un momento lo único que hizo Kit fue resollar—. En un instante se habían ido… o tragados o rescatados por esa cosa misteriosa”.

—“Nosotros también te hemos fallado —dijo Klaus—. Tuvimos que quemar el Hotel Denouement, y no sabemos si alguien consiguió ponerse a salvo. Sunny apretó la mano de Kit entre las suyas. —Y Dewey está muerto —dijo, y todo el mundo rompió a llorar”.}

“—La plataforma se inunda —dijo Sunny.
—Dejad que se inunde —dijo Kit—. No puedo hacerlo, Baudelaires. He perdido a demasiada gente… mis padres, mi verdadero amor, y mis hermanos”.


¿Quién prefieres que se quede con Olaf, Esmé o Kit?

Es un completo misterio cuál fue la relación que el Conde Olaf y Kit Snicket tuvieron en el pasado. Sin embargo, Kit es la responsable más directa de la muerte de los padres de Olaf, al deslizarles una caja de dardos venenosos a los padres Baudelaire. En respecto a la pregunta, preferiría que Kit se hubiera quedado con el Conde Olaf. Aunque Kit hace buena relación con Dewey Denouement, posiblemente si Kit se hubiera quedado con el conde, éste no se habría convertido en un cruel y vil villano sediento de dinero. La relación que Esmé tuvo con el Conde Olaf fue lo más terrible que pudo haber ocurrido, ya que ésta le ayudaba a cometer sus actos perversos, tratando de matar a los huérfanos o encargándose de los zafiros Quagmire al ser la sexta asesora financiera más importante de la ciudad, siempre preocupada por lo que es In. Aparentemente nunca estuvieron enamorados el uno del otro, ya que en El Penúltimo Peligro terminan su relación por una pelea de lo más absurda. Así que mi conclusión es que Kit pudo haber sido la que le hubiera dado un giro a la malvada vida del Conde Olaf, llevándolo a estar del lado del cisma de los que apagan incendios.

“—(…)Una noche nuestros padres tomaron un taxi para ir a la opera cuando el auto no quiso encender.
—Recuerdo muy bien esa noche —respondió Kit con una débil sonrisa—. Fue la representación de La Forza del Destino. Su madre llevaba puesto un chal rojo, con plumas en los bordes. Durante el intermedio los seguí hasta la cafetería y les deslice una caja de dardos venenosos antes de que Esmé Miseria pudiera descubrirlos”.

“El villano miró fijamente a Kit por un largo momento, y entonces se inclinó e hizo algo extraño. Mientras lo huérfanos Baudelaire miraban, el Conde Olaf le dio a Kit Snicket un suave beso en su boca temblorosa.
—Puaj —dijo Sunny, mientras se abrían los ojos de Kit.
—Te lo dije —dijo el Conde Olaf débilmente—. Te dije que haría esto una última vez.
—Eres un hombre malvado —dijo Kit—. ¿Crees que un solo acto amable hará que te perdone todos tus fallos?”
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jueves, 6 de septiembre de 2012

Desafío USDCD - Días 12 y 13.- ¿Qué muerte hubieras querido no sucediera? / ¿Cuál es tu familia favorita?

Este es el Post Desafío USDCD número 12 y 13 (ASOUE Challenge), y responderé a las preguntas:

¿Qué muerte hubieras querido no sucediera?

(Posible Spoiler). A pesar de que me no me haya gustado la muerte de tío Monty, tía Josephine, Dewey Denouement, la posible muerte de los trillizos Quagmire, o Kit Snicket, siempre he creído que la muerte más abrupta y que jamás he deseado que sucediera fue la de Jacques Snicket.

El personaje de Jacques Snicket se nos presenta muy superficialmente, sólo dándole la oportunidad de presentarse a los huérfanos Baudelaire y de llorar por su vida, intentando hacer entender a los ciudadanos de V.F.D. que él no es el Conde Olaf y que trabaja en una organización de voluntarios. Es una pena su muerte, ya que él pudo haberle aclarado a los niños, y a nosotros los lectores, los misterios de V.F.D. Sin embargo, los terribles actos del Detective Dupín y la agente Luciana llevaron a la muerte a Jacques. Cabe mencionar que el conoció a Quigley Quagmire mientras buscaba información importante en la Habitación de los Reptiles, diciéndole al trillizo que necesitaba encontrar a los huérfanos antes de que fuera demasiado tarde (¿Tarde para qué?). Después fue a Miserville en busca de los huérfanos, publicando un artículo en El Diario Punctilio acerca del asesinato de la Dra. Orwell en el Aserradero de la Suerte, artículo que fue cambiado por algún miembro del otro lado del cisma. Y por último termino en V.F.D. donde se enfrentó a su cruel fin.

“—Señores y señoras —anunció Luciana—, y también huérfanos: ¡aquí tienen al conde Olaf!
—¡Pero si yo no soy el conde Olaf! —replicó el hombre—. Me llamo Jacques y...
—¡Silencio! —ordenó el anciano con aspecto más severo del consejo—. La regla 920 prohíbe terminantemente hablar desde el estrado.
(…)
—Es el conde Olaf, salta a la vista —afirmó la señora Morrow en voz alta desde el fondo de la sala—. Tiene una ceja y no dos, y lleva un ojo tatuado en el tobillo.
—Pero el mundo está lleno de personas cejijuntas —replicó Jacques—, y el tatuaje lo llevo por razones de trabajo.
—¡Al trabajo de maleante se refiere! —exclamó el señor Lesko, triunfal—. ¡La regla 19.833 prohíbe terminantemente la entrada de maleantes en VFD! ¡Así que a la hoguera con él!
—¡Así se habla! —exclamaron unos cuantos, manifestando su acuerdo.
—¡No soy un maleante! —replicó Jacques desesperado—. Trabajo como voluntario en...”
(…)
—Deseo tomar la palabra —afirmó—. Ya que el pueblo de VFD es mi tutor, me considero una ciudadana más.
Klaus, que sostenía a Sunny en brazos, se puso en pie también para apoyar a su hermana.
—Este hombre —dijo Violet, señalando a Jacques— no es el conde Olaf. La agente Luciana se ha equivocado, no podemos agravar aún más la situación quemando a un inocente en la hoguera.
(…)
Jacques sonrió a los niños, agradecido, pero la jefa de policía se volvió, clog, clog, hacia los Baudelaire.
(…)
—Sois vosotros quienes agraváis la situación —saltó y giró sobre sus tacones para dirigirse al Consejo de Ancianos—. Es evidente que la impresión de ver al conde Olaf ha alterado a estos niños”.

“—Entretanto —anunció la jefa de policía—, encerraré al acusado en la cárcel de la parte alta, frente al Surtidor de las Aves.
—¡Pero si soy inocente! —lloró el hombre desde el estrado—. ¡Por favor, háganme caso, se lo suplico! ¡No soy el conde Olaf! ¡Me llamo Jacques! —el hombre se volvió hacia donde estaban los tres hermanos, y éstos vieron que tenía los ojos llenos de lágrimas—. ¡No sabéis cuánto me alegra veros con vida, hermanos Baudelaire! Vuestros padres...
—Ya basta —saltó la agente Luciana, tapándole la boca con una mano enguantada de blanco”.

“—Mientras intentábamos ponernos en contacto con vosotros, Olaf ideó un plan para hacerse con vuestra fortuna, a la vez que se deshacía de un antiguo enemigo.
—Te refieres a Jacques —dedujo Violet—. La primera vez que lo vimos, en el Consejo de Ancianos, intentó decirnos algo. ¿Por qué llevaba el mismo tatuaje que Olaf en el pie? ¿Quién era?
—Su nombre completo —respondió Duncan, hojeando su libreta— es Jacques Snicket.
—Ese nombre me suena —observó Violet.
—Claro —dijo Duncan—. Jacques Snicket es hermano del señor que...”


¿Cuál es tu familia favorita? (Snicket, Baudelaire, Denouement, Quagmire, Widdershins, Miseria, etc.)


¿Quiénes creen que sean? ¿Los Snicket, los Quagmire, o algún otro grupo de hermanos?

Mi familia favorita es la única e inigualable familia Snicket. No pienso ampliarme en este tema, ya que la siguiente pregunta de cierta manera responde esta pregunta. Pero siendo rápido, Lemony Snicket me agrada porque es el biógrafo de los huérfanos Baudelaire, por su singular tipo de escritura y por su vida tan trágica. Jacques por ser un personaje que pudo haber resuelto muchas dudas de V.F.D., pero que murió antes de lograr cualquier cosa, porque ayudo a Quigley y también por buscar a los huérfanos. Y Kit Snicket por ser de cierto modo la tres de los hermanos que tenía más clavados los pies sobre la tierra, la que intentó evitar que desarrollaran el Medusoid Mycelium, y la que ayudó a los huérfanos en la última parte de su viaje.
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sábado, 1 de septiembre de 2012

Desafío USDCD - Días 10 y 11.- ¿Qué libro elegirías para hacerlo película? / Escena más triste

Este es el Post Desafío USDCD número 10 y 11 (ASOUE Challenge), y responderé a las preguntas:

¿Qué libro elegirías para hacerlo película?

Aunque “La Pendiente Resbaladiza”, “La Cueva Oscura” y “El Penúltimo Peligro” serían todo un reto para convertirlos en películas, elijo a “La Villa Vil”. A diferencia de los nombrados, “La Villa Vil” es un libro fantástico, probablemente no con los específicos y grandiosos escenarios de las Montañas Mortmain, el submarino del Capitán Widdershins o el Hotel Denouement, pero si que contiene una de mis escenas favoritas de todos los libros: la persecución de V.F.D. a los huérfanos Baudelaire.

¿Qué me gustaría ver de esto?

• Primero que nada, sería todo un reto crear las maravillosas escenas de los cuervos, aunque con la tecnología digital de hoy en día probablemente sería pan comido.
• La casa-globo autosuficiente de Héctor y su granero secreto, donde guarda los libros, artefactos, y cosas para morder prohibidas.
• La recreación de la Villa de la Fabulosa Desbandada.
• A Jacques Snicket en carne y hueso, llorando por su vida y hablando con los huérfanos Baudelaire.
• La escena en la que los niños son inculpados del asesinato del “Conde Olaf” por el detective Dupin y la agente Luciana.
• La parte en la que utilizan el pan y agua para romper los muros de su celda y escapar de prisión.
• La liberación de los Trillizos Quagmire de la fuente.
• Lo mejor de lo mejor, la gran persecución, en donde los Baudelaire y los Quagmire corren por sus vidas, tratando de alejarse de V.F.D., intentando subir a la casa-globo autosuficiente.
• Ver a la agente Luciana tirarles arpones a los huérfanos.
• La separación definitiva de los huérfanos Baudelaire y los Trillizos Quagmire.
• El enfrentamiento final de los huérfanos y el Conde Olaf, y la huida de éste en motocicleta con Esmé Miseria.
• Ver a Sunny caminar por primera vez.
• Ver a los huérfanos Baudelaire caminando por la llanura, tomando las riendas de su vida por primera vez.

Sería toda una película para estremecerse, ¿no les parece? (Especialmente el asesinato del “Conde Olaf”, ultra divertido)

Escena más triste
La que considero más importante, es la escena de la muerte de Dewey Denouement. Después de una plática intensa acerca del Azucarero, de Beatrice, de que el bien triunfaría sobre el mal, y de Carmelita Polainas insistiéndole al Conde Olaf que le enseñara a escupir como pirata, la vida de Dewey corre peligro, amenazada por los arpones que sostiene en sus garras el conde. Como saben esta escena es dramática, y a pesar del noble intento de los huérfanos Baudelaire para detener un asesinato, tratando de convencer al Conde Olaf de que no era su destino ser malvado, la terrible y desafortunada realidad los vence, haciendo que el conde suelte el arpón sobre las manos de los huérfanos, disparándose e impactando a Dewey. Es la más triste ya que los niños se dan cuenta de que el bien no siempre triunfa sobre el mal (aunque claramente esto siempre lo han sabido), de que las buenas intenciones no siempre son suficientes, y que aunque a veces parezca que podremos tener el control de la situación, en cualquier momento todo se ´puede salir de control. Esto también contribuye al hecho de que no todas las personas son buenas y malas, sino una combinación, en donde personas nobles pueden cometer actos perversos y viceversa.


“—¿Qué otra cosa podría hacer? —preguntó el villano tranquilamente y los niños casi no podían creer lo que acababan de oír.
—Entréganos el arma —dijo Violet—. No es tu destino cometer este acto de maldad.
—Entréganos el arma —dijo Klaus—. No es tu destino ser una persona malvada.
—La Forza del Destino —dijo Sunny, y después nadie dijo una palabra más. Había tanto silencio en el vestíbulo que los Baudelaire podían escuchar el respirar de Olaf mientras se preparaba para gritar la palabra “diez”.
Pero entonces, en un instante, escucharon otro sonido, específicamente una tos muy fuerte, y en un momento todo cambio y así es como funcionan las cosas en este mundo perverso (…)Pero en este instante, en el enorme vestíbulo del hotel, los huérfanos Baudelaire oyeron una tos, tan fuerte que se les hizo familiar, y en ese preciso instante el Conde Olaf volteó la mirada para ver a la persona que iba entrando al vestíbulo, y rápidamente soltó el arpón dejándolo caer en las manos de los Baudelaire cuando vio una figura vestida con una pijamas que tenía dibujos estampados en forma de dinero alrededor y una expresión desconcertante en su rostro. En ese instante, los tres niños sostuvieron el arma, sintiendo el cargante y oscuro peso sobre sus manos, y en ese instante el arma se resbaló de sus manos, y al caer al verde suelo de madera hizo un ruido estrepitoso y en ese instante oyeron el ¡clic!, del gatillo rojo y en ese instante el penúltimo anzuelo fue disparado con un ¡swoosh!, el cual salió volando a través del enorme salón abovedado, interceptando a alguien con un golpe fatal, una palabra que aquí significa “matando a una personas del vestíbulo””.

“Pero fue Dewey Denouement el que dio el grito más fuerte de todos, más fuerte que los ¡Mal! que se oyeron en el hotel cuando en el reloj dieron las dos. ¡Mal! ¡Mal! El reloj hizo un estruendo, pero lo único que los Baudelaire oyeron fue el dolor de Dewey, un grito ahogado, mientras se tambaleaba retrocediendo fuera de vestíbulo, una mano en su pecho y la otra agarrando la soga al final del anzuelo, que sobresalía de su cuerpo de una manera extraña, como una pajilla, o el reflejo de una de los brazos flacuchos de Dewey.
—¡Dewey! —gritó Violet.
—¡Dewey! —gritó Klaus.
—¡Denouement! —gritó Sunny, pero el sub-sub-bibliotecario no respondió, y en silencio salió tambaleante del hotel. Por un momento, los niños quedaron tan sorprendidos que no pudieron moverse mientras lo observaban desaparecer a través de la nube de vapor que emanaba del conducto de la lavandería, pero inmediatamente corrieron hacia él y mientras se apresuraban bajando las escaleras oyeron un ¡esplach! que venía de la orilla del estanque. Para cuando los Baudelaire lo alcanzaron, él ya comenzaba a hundirse, su cuerpo tembloroso formaba ondas en el agua”.

“—Estarás bien —dijo Violet llorando—. Vamos a sacarte del agua.
Dewey negó con la cabeza, y después les dirigió una dolorosa mirada a los niños, como si estuviera intentando hablar pero sin poder encontrar las palabras.
—Vivirás —dijo Klaus, aunque él sabía, por haber leído sobre terribles eventos y por sus propios terribles eventos, que esto simplemente no era cierto.
Dewey negó de nuevo. Para entonces, solamente su cabeza y sus dos temblorosas manos se encontraban en la superficie del agua. Los niños no pudieron ver su cuerpo, o el anzuelo, lo cual agradecieron pensando que pudo haber sido peor.
—Nosotros fallarte —dijo Sunny.
Dewey negó con la cabeza una vez más, esta vez con mucha fuerza en violento desacuerdo. Abrió la boca alzando una de sus manos, que apuntaba más allá de las espaldas de los Baudelaire, hacia el cielo oscuro, mientras él luchaba por pronunciar la única palabra que deseaba decir.
—Kit —suspiró finalmente, y después, resbalándose de las manos de los niños, desapareció en las turbias aguas y los huérfanos Baudelaire lloraron a solas por todo lo que fue peor para ellos y por las cosas que ocurren en este mundo perverso”.
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domingo, 26 de agosto de 2012

Desafío USDCD - Días 8 y 9.- Momento Favorito / Un personaje que tengas la necesidad de defender


Este es el Post Desafío USDCD número 08 y 09 (ASOUE Challenge), y responderé a las preguntas ayer y hoy.

¿Cuál es tu Momento Favorito?

Mi momento favorito en todos los libros de USDCD es sin duda la parte final del decimotercer capítulo de “La Cueva Oscura”. Todos los libros me gustan, pero este en particular, especialmente el fragmento ya mencionado, es el que define una nueva etapa en la vida de los huérfanos Baudelaire. Como recordarán, después de haber escapado de las garras del Conde Olaf en el Queequeg, los niños llegan, por primera vez desde que sus padres murieron, a Playa Salada, donde albergan las esperanzas de encontrarse con Quigley Quagmire o J.S., debido al Voluntario Factico Despacho que recibieron, el cual contenía una serie de textos de libros codificados. Por desgracia se encuentran con el tonto y terrible Sr. Poe, tosiendo como siempre, totalmente decepcionado de todos los crímenes de los que dicen son culpables, proponiéndoles ir a la comisaria a arreglar el asunto. Sin embargo, Violet se da cuenta de que el poema codificado no especifica que se vayan con el banquero, sino que tienen que tomar un taxi. Los niños, en contra de los deseos del Sr. Poe, se despiden del banquero y toman la decisión de tomar las riendas de su propia vida y comenzar a decidir su destino, caminando hasta el taxi donde posteriormente se encuentran con Kit Snicket, la cual los lleva a otro desafortunado volumen de sus vidas., pero en esta ocasión sintiéndose victoriosos de volver las tornas y romper el ciclo al que en cierta manera el Sr. Poe los había llevado vez tras vez, dejándolo con terribles tutores y arriesgando sus vidas.

“La frase “se volvieron las tornas” no es una que los huérfanos Baudelaire hayan podido utilizar en muchas ocasiones, ya que se refiere a una situación que de repente se ha invertido, de modo que los que estaban anteriormente en una posición de indefensión puedan encontrarse de repente en una posición de poder, y viceversa. Para los Baudelaire, se les volvieron las tornas en Playa Salada, cuando recibieron la noticia del terrible incendio, y el Conde Olaf pronto se convirtió en una figura poderosa y aterradora en sus vidas. Conforme pasó el tiempo, los hermanos esperaron y esperaron a que se volvieran las tornas en su favor, de modo que Olaf pudiera ser derrotado de una vez por todas y que pudieran verse libres de las fuerzas siniestras y misteriosas que amenazaban con engullirlos, pero las tornas en la vida de los Baudelaire parecían atascadas, con los niños siempre en condiciones de miseria y dolor, mientras que la maldad parecía triunfar a su alrededor”.

“—El mensaje está firmado por J.S. —dijo el señor Poe—. Supongo que es de algún periodista de El Diario Punctilio… Geraldine Julienne. ¿Cómo diablos han llegado hasta aquí? ¿Dónde demonios han estado? ¡Debo admitir, Baudelaires, que había renunciado a toda esperanza de volver a verlos! ¡Ha sido una pena pensar que la fortuna de los Baudelaire se quedaría en el banco, cosechando intereses y polvo! Bueno, pero eso no importa ahora, será mejor que vengan conmigo... mi coche está aparcado cerca. Tienen mucho que explicar.
—No —dijo Violet.
—¿No? —dijo El Sr. Poe con asombro y tosió con violencia sobre su pañuelo—. ¡Por supuesto que sí! ¡Han estado ausentes por mucho tiempo niños! ¡Fue muy desconsiderado que huyeran sin decirme dónde se encontraban, sobre todo desde que fueron acusados de asesinato, incendio premeditado, secuestro, y algunos delitos más! Vamos a subir de inmediato a mi coche, los llevaré a la comisaría y…”

“—Hola, Baudelaires —dijo, y les dio a los niños un pequeño saludo levantando la mano—, suban a bordo.
(…)
—¿Quién es usted? —preguntó Violet finalmente.
La mujer parpadeó y se volvió hacia los niños dándoles nuevamente una ligera sonrisa, como si hubiera estado esperando a los Baudelaire todo este tiempo para responder a su pregunta.
—Soy Kit Snicket —dijo ella, y los huérfanos Baudelaire subieron al taxi, volviendo las tornas de sus vidas y rompiendo su desafortunado ciclo por primera vez”.

¿Hay un personaje que tengas la necesidad de defender?

En realidad hay dos personajes que tengo la necesidad de defender: Las Mujeres Empolvadas. A pesar de que ellas ayudan al Conde Olaf a cometer sinnúmero de actos perversos, como planes nupciales, secuestros, operaciones asesinas o incendios premeditados. Aunque sean unas de las principales compinches del Conde Olaf, sólo salieron en cinco libros: Un Mal Principio (Cuando se dan a conocer. Ayudan al Conde Olaf con la presentación de La Boda Maravillosa), Una Academia Muy Austera (Donde se disfrazan de dos trabajadores de la cafetería de la Academia Preparatoria Prufrock, llevando gruesas mascaras de metal como protección, para observar a los Quagmire y Baudelaires. También secuestran a los Trillizos Quagmire, Duncan e Isadora), El Hospital Hostil (Aquí se disfrazan de las enfermeras Tocuna y Flo (anagrama de Count Olaf) para practicarle a Violet una craniectomía), El Carnaval Carnívoro (Ayudan al Conde Olaf con el Show de los Leones y a incendiar el Carnaval Caligari) y en La Pendiente Resbaladiza).

Las mujeres son descritas en Un Mal Principio de la siguiente manera:

“Había dos mujeres con las caras cubiertas de brillante polvo blanco, lo que las hacía parecer fantasmas”.

No se sabe mucho de ellas, pero en algún punto de su vida se unieron al grupo teatral del Conde Olaf, pasando a ser parte de los que inician incendios de V.F.D. Sin embargo, estas mujeres comienzan a cambiar en La Pendiente Resbaladiza, ya sea agradeciendo a Sunny por el desayuno que les prepara a los secuaces de Olaf en el Monte Tensión, o por preocuparse por la pequeña Baudelaire, al ser ella muy pequeña para poder encender fuego. En este mismo libro nos enteramos de que ellas creen que es algo muy terrible tener que empolvarse la cara, lo que puede estar conectado con el incendio en el que perdieron a una hermana, posiblemente quedando con terribles quemaduras, lo cual explicaría el polvo blanco. Es curioso ver como la mayoría de los personajes de Lemony Snicket se componen de tres hermanos (Lemony, Jacques y Kit. Violet, Klaus y Sunny. Isadora, Duncan y Quigley. Dewey, Frank y Ernest. Etc.). Este incendio podría justificar la implicación de estas mujeres con el conde Olaf. A pesar de todo, lo que más sorprende de ellas es que desobedecen al Conde Olaf, no tirando a Sunny del Monte Tensión y abandonando a Olaf y su grupo, perdiéndose en la inmensidad de las Montañas Mortmain, hartas de tantos incendios y actos delictivos. Esto rompe con su ciclo de maldades, demostrándonos que aun ellas, a pesar de haber ayudado a Olaf, tienen un poco de bondad en su corazón, reforzando que las personas no son buenas o malas, tal como dice el Hombre con Ganchos en vez de Manos.

“—Sus compinches son tan malos como él —dijo Klaus—. Hay dos mujeres con la cara empolvada que nos obligaron a actuar en su obra (...)”

“Empezó a correr de nuevo, pero no sin antes señalar con un huesudo dedo hacia el patio. Los Baudelaire soltaron un grito ahogado. Al fondo de la Prufrock vieron un alargado y negro coche que arrojaba un humo negro por sus agotados tubos de escape. Pero los niños no gritaron por la contaminación. Los dos trabajadores de la cafetería se dirigían hacia el coche y al final se habían quitado las máscaras metálicas, y los tres niños vieron que eran las dos mujeres de cara empolvada compinches del Conde Olaf. Pero tampoco fue eso lo que hizo gritar a los niños, aunque era un acontecimiento sorprendente e inquietante. La razón de sus gritos era lo que las mujeres llevaban hacia el coche. Cada una de las mujeres empolvadas llevaba bajo el brazo a uno de los trillizos Quagmire, que luchaban con desesperación por escapar”.

“—¿Podríamos hacer una breve parada? —le preguntó una de las mujeres empolvadas—. Vi la señal de una estación de servicio a pocos kilómetros.
—No tenemos tiempo para parar en ningún lugar —dijo bruscamente Olaf—. Si necesitas usar el baño, debiste haber ido antes de que nos fuéramos.
—Pero el hospital estaba en llamas —se quejó la mujer”.

“—Tenemos que encontrar a los Baudelaire, idiota —gruñó Olaf—. Si no los encontramos, entonces no podremos robar su fortuna, y todos mis planes habrán sido una perdida de tiempo.
—Yo no creo que sus planes hayan sido una perdida de tiempo —dijo una de las mujeres empolvadas—. Me he divertido mucho con ellos, incluso si no conseguimos la fortuna”.

“—Nunca creí en cosas como las bolas de cristal —dijo una de las mujeres empolvadas—, pero cuando Madame Lulu comenzó decirle como encontrar a los Baudelaire cada vez que escapaban, me di cuenta de que la adivinación es real”.

“—No te preocupes de los niños, por favor —respondió Madame Lulu—. Mi bola de cristal me dice que mi Olaf prevalecerá.
—Si eso significa “asesinar a niños inocentes” —dijo una de las mujeres empolvadas—, entonces, esa es la mejor noticia que hemos escuchado en todo el día”.

“—¡Mírenlos! —una de las mujeres empolvadas se echo a reír—. ¡Ni siquiera pueden comer una mazorca de maíz! ¡Si que son unos fenómenos!”

“—¿Una fosa? —preguntó una de las mujeres empolvadas—. ¿Para qué necesitamos cavar una fosa?
—Para meter a los leones ahí —respondió Olaf—, de manera que sólo coman fenómenos que salten en el. Cavaremos cerca de la montaña rusa”.

“—No se sienta culpable, Olaf —dijo una de las mujeres empolvadas desde el asiento trasero—. Todo el mundo comete errores”.

“—Pronto se darán cuenta que este trabajo implica esperar mucho tiempo —dijo el Hombre con Ganchos en vez de Manos—. Usualmente tengo algo cerca para ayudar a pasar el tiempo, como una baraja de cartas o una gran roca.
—Puede ser aburrido —admitió una de las mujeres empolvadas—, y puede ser peligroso. Recientemente varios de nuestros compañeros han sufrido un destino terrible.
—Valió la pena —dijo el Conde Olaf con indiferencia, una palabra que aquí significa “en un tono de voz que indicaba que no le importaban un higo sus empleados fallecidos”—. A veces, algunas personas deben morir en incendios o ser devoradas por los leones si todo se hace por el bien común”.

“—Kevin, ¿me harías un favor? —preguntó el Hombre con Ganchos en vez de Manos, mientras Sunny luchaba para abrir el contender con jugo de naranja—. ¿Me ayudarías a peinarme? Estos ganchos a veces lo hacen difícil.
—Siento envidia de tus ganchos —respondió Kevin—, no tener manos es mejor que tener dos manos con la misma fuerza.
—No seas ridículo —dijo una de las mujeres empolvadas—. Tener la cara empolvada es aún peor.
—Pero tú tienes la cara blanca porque te maquillas —dijo Colette, mientras Sunny salía del maletero y se arrodillaba en la nieve—. Incluso estás poniendo polvo en tu cara en este momento”.

“Sunny suspiró, pero nadie la escuchó sobre las risas burlonas del grupo de Olaf. Uno por uno, los espantosos villanos empleados iban saliendo de la tienda, acercándose a la roca plana, donde Hugo estaba doblando la manta. Una de las mujeres empolvadas miró rápidamente a Sunny y le dio una pequeña sonrisa, pero nadie se ofreció a ayudarla a terminar con los preparativos del desayuno, o incluso a poner la mesa con los platos decorados con ojos”.

“—En realidad, el café no está mal —dijo una de las mujeres empolvadas—, aunque si un poco amargo. ¿Podría alguien pasarme el azúcar, por favor?”

“—Algo huele delicioso —dijo una de las mujeres empolvadas, caminando por delante de la cacerola—. Debo admitir que tenía mis dudas acerca de que un bebé estuviera a cargo de la cocina, pero tu receta de salmón se ve muy sabrosa”.

“—¿Qué haces bebé? —Sunny acababa de deslizar la berenjena dentro de la cacerola cuando oyó la voz de uno de los secuaces de Olaf. Las dos mujeres empolvadas estaban afuera de su tienda de campaña y se estiraban bajo el sol de la mañana.
—Berenjena —Sunny contestó, lo que significaba “He creado un plan que implica la berenjena, y no importa si les digo eso porque no entienden una sola palabra de lo que digo”.
—Más balbuceos de bebé —dijo una de las mujeres empolvadas con un suspiro—. Estoy empezando a pensar que Sunny es sólo un bebé indefenso, y no una espía”.

“—¡Llévense al bebé de inmediato! —ordenó el Conde Olaf a las dos mujeres empolvadas—. Está durmiendo la siesta en su cacerola.
Las dos mujeres empolvadas suspiraron, pero se apresuraron a tomar la cacerola con tapa y se la llevaron, como si fueran cocineras sacando algo del horno en lugar de ser unas villanas empleadas llevándose a una prisionera(…).”

“—¿No me escuchan? —preguntó Olaf—. ¡Tiren al bebé de la montaña!
—No —dijo una de las mujeres empolvadas, y los dos Baudelaire se sintieron aliviados.
—¿No? —repitió Esmé Miseria asombrada—. ¿Qué quieres decir con no?
—Queremos decir no —dijo la mujer empolvada, y asintió con la cabeza a su compañera. Juntas pusieron la cacerola con tapa en el suelo delante de ellas. Violet y Klaus se sorprendieron al ver que la cacerola con tapa no se movió, y asumieron que su hermana debía de estar demasiado asustada como para salir.
—Ya no queremos participar en sus planes nunca más —dijo la otra mujer empolvada, y suspiró—. Durante un tiempo, fue muy divertido combatir el fuego con fuego, pero hemos visto suficientes llamas y humo para el resto de nuestras vidas.
—No creemos que fuera una coincidencia que nuestra casa se haya incendiado —dijo la primera mujer—. Perdimos a nuestra hermana en ese incendio, Olaf.
El Conde Olaf señaló a las dos mujeres con un largo y huesudo dedo.
—¡Obedece mis órdenes en este instante! —gritó, pero sus dos ex cómplices se limitaron a mover la cabeza, le dieron la espada, y comenzaron a alejarse. Todos los presentes observaban en silencio a las dos mujeres empolvadas que pasaron por delante del Conde Olaf, de Esmé Miseria, de los dos siniestros villanos con águilas sobre sus hombros, de los dos Baudelaire y de Quigley Quagmire, del Hombre con Ganchos en vez de Manos y de los ex empleados del carnaval, y finalmente de Bruce y Carmelita Polainas y del resto de los Exploradores de Nieve, hasta llegar al camino pedregoso para comenzar a alejarse del Monte Tensión”.

“No sé, por ejemplo, qué pasó con las dos mujeres empolvadas que decidieron dejar el grupo de Olaf y marcharse, por su cuenta, por las Montañas Mortmain. Algunas personas dicen que siguen empolvándose la cara, y que pueden ser vistas cantando canciones tristes en algunos clubes de mala muerte de la ciudad. Otros dicen que viven juntas en el hinterlands, tratando de cultivar ruibarbo en la tierra seca y estéril. Y hay quienes dicen que no sobrevivieron a su descenso por el Monte Tensión, y que sus huesos pueden ser encontrados en una de las muchas cuevas de los impares y cuadrados picos. Pero a pesar de que he escuchado una canción triste tras otra, y he probado algunos de los peores ruibarbos en mi vida, y le he llevado huesos tras huesos de unos esqueletos a una experta hasta que me dijo que la estaba haciendo tan miserable que esperaba que nunca volviera por ahí, no he sido capaz de descubrir lo que realmente ocurrió con las dos mujeres”.
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viernes, 24 de agosto de 2012

Desafío USDCD - Día 7.-Frase favorita

Este es el Post Desafío USDCD número 07 (ASOUE Challenge), y responderé a la pregunta de hoy. ¿Cuál es tu Frase Favorita?

Esta es una de las preguntas más terribles de todas, ya que me obliga a elegir sólo una de todas las magnificas frases de los libros, por lo que elegiré dos. La primera habla de una verdad absoluta, que las cosas malas pueden sucederte aunque no lo quieras; Sin embargo, no creo que por tal motivo haya que dejarse. Y la segunda es otra verdad absoluta a la que los huérfanos Baudelaire se enfrentan en varias ocasiones ¿En realidad se puede definir como buena o mala a una persona? Ya que si recordamos los huérfanos han tenido que realizar algunos actos viles para sobrevivir, como incendiar el Carnaval Caligari, causando un gran incendio en el hinterlands, cavar un pozo para que cayera Esmé Miseria, activar accidentalmente el arpón que asesino a Dewey Denouement o iniciar el incendio en el Hotel Denouement. Unas de mis frases favoritas. Saludos.

"Pero la triste verdad es que la verdad es triste, y que lo que tú quieras no importa. Una serie de catastróficas desdichas pueden sucederle a cualquiera, sin importar lo que ellos quieran". (El Carnaval Carnívoro, Lemony Snicket)

"—Las personas no son malas o nobles —dijo El Hombre con Ganchos en vez de Manos—, son como las ensaladas de un chef, con cosas buenas y malas, picadas y mezcladas con una vinagreta de confusión y conflicto". (La Cueva Oscura, Lemony Snicket)
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Desafío USDCD - Día 6.-Quagmire favorito

Este es el Post Desafío USDCD número 06 (ASOUE Challenge), y responderé a la pregunta de hoy. ¿Cuál es tu Quagmire Favorito?

Isadora y Duncan Quagmire me agradaron bastante en la serie, y es un alivio que por fin los huérfanos Baudelaire pudieran encontrar alguien que los comprendiera y los apoyara, ya que si recuerdan bien ellos fueron los que descubrieron, en la biblioteca de la Academia Preparatoria Prufrock, la organización de V.F.D. Sin embargo, al igual que los Baudelaire, los Trillizos Quagmire son extremadamente desafortunados, siendo secuestrados por el Conde Olaf, evitando así poder hacer llegar a los Baudelaire información que podría resolver todos sus problemas. Algo más que cabe recalcar es que Isadora y Duncan saben de la existencia de Lemony Snicket.

“—Claro —dijo Duncan—. Jacques Snicket es hermano del señor que...”

Pero si tengo que elegir a un trillizo Quagmire elijo a Quigley, el cartógrafo de la familia.

A diferencia de sus hermanos, Quigley tuvo que sobrevivir sólo y sin ayuda de nadie, recorriendo un terrible túnel, gracias al sacrificio de su madre, hasta que llegó a la casa del Dr. Montgomery Montgomery, donde se refugió hasta que apareció Jacques Snicket, quien lo dejo muy pronto al dirigirse a Miserville. Quigley leyó muchos de los libros de la Habitación de los Reptiles, hasta que un incendiario del otro lado del cisma de V.F.D. incendio la casa de tío Monty. Por si fuera poco, Quigley se las apañó para llegar caminando hasta Miserville, y después hasta las Montañas Mortmain, donde se encontraría por primera vez con los protagonistas de la serie. Ayudó a los Baudelaire a subir por la Vertical Flameante Desviación, a descifrar la Vernácula Fortaleza Defensiva, a utilizar los Verdeantes Flameantes Dispositivos como señales para Sunny, a robarse el corazón de Violet, a intentar rescatar a Sunny Baudelaire de las garras del Conde Olaf y a huir, deslizándose por la pendiente resbaladiza, donde cayó al agua, perdiendo de vista a los huérfanos Baudelaire al irse por otro afluente de la Corriente Afligida. Pensaríamos que el chico sufriría al estar sólo y desvalido, pero se las arregló para encontrarse con Kit Snicket, escribir un Voluntario Factico Despacho para el capitán Widdershins, y a ir en la búsqueda de sus hermanos en la casa-globo de Héctor. Por desgracia, después de haberse reunido con sus hermanos, las águilas de los terribles hombre con barba pero sin pelo y mujer con pelo pero sin barba destruyeron la casa-globo, chocando contra el Queequeg, haciendo naufragar a todos, para después ser devorados por “Lo Muy Desconocido” o “La Gran Incógnita”.

Por eso y mucho más se dedica esta entrada a Quigley Quagmire, el más aventurero, valiente e inteligente de los Trillizos Quagmire. Aquí unos fragmentos de lo mejor de Quigley.

“—Sois mellizos, ¿no? —preguntó Violet—. Sois iguales.
—Somos trillizos —aclaró Isadora con tristeza.
—No lo entiendo —comentó Violet—. ¿Los trillizos no son tres personas nacidas al mismo tiempo?
—Éramos tres personas nacidas al mismo tiempo —explicó Isadora—, pero nuestro otro hermano, Quigley, también murió en el incendio que mató a mis padres.
—Lo siento mucho —dijo Klaus—. Por favor, perdonad que os hayamos llamado mellizos. No pretendíamos ser irrespetuosos con la memoria de Quigley”.

“—Ojalá Quigley estuviera aquí —se lamentó Duncan—. Sé muy bien que estaría deseando disfrazarse de bebé para ayudaros”.

“(…)El tercer trillizo, Quigley, había fallecido en un incendio antes de que los Baudelaire tuvieran la oportunidad de conocerlo, pero los Baudelaire estaban seguros de que habría sido tan buen amigo como sus hermanos”.

“—Ahora es seguro, niño —dijo—. Hace años, al parecer, estas montañas estaban repletas de osos. Los osos eran tan inteligentes que fueron entrenados como soldados. Pero desaparecieron y nadie sabe por qué.
—No eran osos —dijo el Explorador con el suéter con una voz tan baja que los dos Baudelaire tuvieron que agacharse para escucharlo—. En estas cuevas vivían los leones y no eran soldados. Los leones eran detectives... Voluntarios Felinos Detectives —se dio la vuelta por lo que su máscara estuvo frente a las de los dos hermanos, y los niños sabían que tenía que estar mirándolos a través de los agujeros—. Voluntarios Felinos Detectives —dijo otra vez, y los Baudelaire casi se quedaban sin aliento”.

“—Disculpen el retraso —dijo Violet, eligiendo sus palabras con tanto cuidado como pudo—, hemos tenido un Verdadero Frustrante Día, así que es difícil pensar en una buena historia.
—No me había dado cuenta de que era una ocasión triste —dijo el Explorador con el suéter.
—Oh, sí —dijo Klaus—, no hemos comido nada durante todo el día a excepción de algunas Vinagradas Fragantes Donas.
—Y luego estaban los mosquitos de nieve —dijo Violet—, se comportaron como Voraces Frigorizadas Donzelinhas.
—Cuando tomaron forma de flecha —dijo Klaus—, se parecían más a un Voraz y Feroz Dragón.
—O a un Voluminoso Fútil Dictador, me imagino —dijo el Explorador con el suéter, y le dio un guiño enmascarado a los Baudelaire como si hubiera recibido su mensaje”.

“—Uno de ustedes mencionó la palabra “Xenófilo” —dijo—, cuando estaba hablando con Bruce sobre ese tonto juramento. “Xenófilo” es una palabra que se refiere a las personas que sienten gran simpatía por cosas o personas extranjeras (…)Yo sé que tener un buen vocabulario no garantiza que yo sea una buena persona —dijo el muchacho—, pero sí significa que he leído mucho. Y en mi experiencia, es menos probable que las personas de buen leer sean malas”.

“—Creo que el superviviente está aquí —dijo el explorador en silencio y se quitó la máscara para mostrar su rostro—. Yo soy Quigley Quagmire —dijo—, y sobreviví al incendio que destruyó mi casa, y tenía la esperanza de encontrar a mi hermano y hermana”.

“—El Diario Punctilio dijo que también perecí en el incendio —dijo Quigley—. El artículo decía que mi hermana y hermano fueron enviados a la Academia Preparatoria Prufrock, y que los bienes de mis padres estaban bajo el cuidado de la sexta asesora financiera más importante de la ciudad”.

“—Pero, ¿qué es la organización? —preguntó Violet—, ¿Qué significa V.F.D.?
—Jacques no me lo dijo —dijo Quigley—, pero creo que las letras significan Voluntaria Fundación de Deflagraciones”.

“—Algo pasó —dijo Quigley—. Algo que cambió todo —hojeó unas cuantas páginas de su libro común, hasta que encontró lo que estaba buscando—. Jacques Snicket lo llamó “cisma” —dijo—, pero no sé lo que significa esa palabra.
—Un cisma —dijo Klaus—, es la división de un grupo de personas, unidas con anterioridad, en dos o más partidos de oposición. Es como una gran discusión, en la que cada quien elige un lado”.

“El hecho de saber que habían encontrado a una persona como Quigley Quagmire, hizo sentir a Violet y Klaus como si cada código tuviera sentido, y como si cualquier señal fuera clara”.

“Así que, mientras que Violet y Quigley descansan durante unos minutos más en un saliente a mitad de la cascada congelada, voy a aprovechar esta oportunidad para darles un poco de privacidad, por lo que no escribiré nada más de lo que sucedió entre los dos amigos en esa fría tarde (…)Te diré que los dos jóvenes retomaron el ascenso, y que la tarde poco a poco se tornó en la noche y que tanto Violet como Quigley tenían pequeñas sonrisas secretas en sus rostros mientras que el candelabro probador de hielo y los crampones-tenedor zapatos de escalada les ayudaban a acercarse cada vez más al pico más alto de las montañas, pero ha habido tan poca intimidad en la vida de Violet Baudelaire que la dejaré conservar unos pocos momentos importantes para ella misma, en lugar de compartirlos con mis angustiados y llorosos lectores”.

“—¡Quigley! —Violet volvió a gritar.
—¡Violet! —gritó Quigley por encima del rugido del agua. Los hermanos pudieron ver que había sacado su libro común de su bolsillo y que lo agitaba desesperadamente en dirección a ellos—. ¡Espérenme!, ¡Espérenme en…!”

“—Quigley Quagmire, por supuesto —dijo ella—. Él los encontró en las Montañas Mortmain, y después se las arregló para contactarme cuando se separaron. Luego él y yo nos reunimos en un emporio de batas de baño abandonado y nos disfrazamos de maniquís mientras averiguábamos que hacer. Finalmente, decidimos enviar un Voluntario Fáctico Despacho al submarino del Capitán Widdershins explicando los hechos”.

“—¿Pero dónde está Quigley? —preguntó Violet.
Kit suspiró, y tomó un sorbo de su café.
—Él estaba muy ansioso por verlos —dijo ella—, pero recibió un mensaje de sus hermanos.
—¡Duncan e Isadora! —Klaus gritó—. No los hemos visto durante un buen tiempo. ¿Se encuentran a salvo?
—Eso espero —respondió Kit—. El mensaje que enviaron estaba incompleto, pero se escuchaba como si estuviesen siendo atacados en el aire mientras volaban sobre el mar. Quigley fue inmediatamente a ayudarlos en un helicóptero que robamos de un botánico que se encontraba cerca. Sí todo sale bien, verán a los tres trillizos Quagmire el jueves. Eso pasará, al menos de que ustedes cancelen la reunión”.

“—¿No sabes qué les ha pasado? —preguntó Klaus.
Kit sacudió la cabeza.
—Lo único que oí —dijo—, fue a uno de los Quagmire llamando a Violet”.

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